
- País de origen
- 🇹🇷 Turquía
- Categoría
- Postre
- Dificultad
- ●●● Difícil
- Preparación
- 20 min (+ reposo varias horas)
- Cocción
- 15 min
- Porciones
- 8 personas
Historia
El halva (o helva) designa a una familia de dulces densos y azucarados que se encuentran, bajo formas muy variadas, desde el sur de Asia hasta los Balcanes, pasando por todo Oriente Medio y el norte de África. La variante más conocida en Occidente, a base de tahini (puré de sésamo) trabajado con un sirope de azúcar llevado a alta temperatura y luego estirado en filamentos antes de enfriarse, se asocia tradicionalmente con Turquía y Grecia, donde se vende en bloques densos en confiterías especializadas.
La palabra «halva» vendría del árabe «halwa», que significa simplemente «dulce» o «cosa dulce», un término tan genérico que engloba en realidad cientos de preparaciones muy diferentes según el país: halva de sémola en Grecia y en India, halva de zanahoria (gajar ka halwa) en el subcontinente indio, o halva de girasol en Europa del Este. El halva de tahini se distingue por su textura característica, a la vez quebradiza y fundente, obtenida gracias a un delicado equilibrio técnico entre la temperatura del sirope y el trabajo de la pasta de sésamo.
Ingredientes — para 8 personas
- 300 g de tahini (puré de sésamo)
- 300 g de azúcar, 100 ml de agua
- 1 cdta de zumo de limón
- Pistachos troceados para decorar

La receta del halva turco, paso a paso
- Caliente el azúcar, el agua y el zumo de limón hasta alcanzar unos 115 °C en el termómetro de azúcar.
- Entibie ligeramente el tahini por separado, sin calentarlo en exceso.
- Vierta el sirope caliente sobre el tahini tibio, mezclando con energía y rapidez.
- Trabaje la preparación con una espátula hasta que empiece a espesar y a formar hilos.
- Vierta de inmediato en un molde forrado con papel de horno, presionando firmemente.
- Deje enfriar y endurecer varias horas a temperatura ambiente antes de desmoldar y cortar en porciones, decoradas con pistachos.
Modo de cocción
Técnica: sirope de azúcar cocido a temperatura precisa e incorporado rápidamente al tahini tibio, trabajando la mezcla hasta obtener una textura filamentosa antes de que cuaje.
Utensilio tradicional: termómetro de azúcar, espátula grande de madera para trabajar la pasta aún caliente.
Referencias: un sirope poco caliente da un halva blando que no cuaja; demasiado caliente, se vuelve quebradizo y pierde su textura fundente.
¿Y usted?
En su opinión, ¿cuál es el mejor lugar o restaurante donde se puede disfrutar de un buen halva?