
- País de origen
- 🇵🇹 Portugal
- Categoría
- Postre
- Dificultad
- ●●○ Media
- Preparación
- 30 min (+ reposo de la masa)
- Cocción
- 20 min
- Porciones
- 4 personas
Historia
El pastel de nata nació en las cocinas del monasterio de los Jerónimos, en Belém, a las puertas de Lisboa, probablemente antes del siglo XIX. Los conventos portugueses usaban las claras de huevo para almidonar la ropa y los hábitos religiosos, lo que dejaba una buena cantidad de yemas sobrantes: una explicación que se repite a menudo para justificar el origen de tantos dulces lusos a base de huevo. Cuando la revolución liberal de 1820 y, más tarde, la ley de 1834 forzaron el cierre de los conventos, los monjes habrían vendido su receta a una confitería cercana, que en 1837 se convirtió en la Casa Pastéis de Belém, todavía abierta hoy.
Queda una distinción que los portugueses cuidan con celo: solo las tartaletas salidas de esa pastelería histórica de Belém pueden llamarse «Pastéis de Belém»; en cualquier otro rincón de Portugal, y del mundo, se habla de «Pastéis de Nata». El postre viajó con los antiguos puestos comerciales portugueses, sobre todo Macao, y desde la década de 2010 vive una auténtica fiebre de pastelerías dedicadas exclusivamente a él en medio mundo.
Ingredientes — para 4 personas (unas 12 tartaletas)
- 1 lámina de hojaldre (o masa casera enrollada en cilindro)
- 250 ml de leche entera
- 200 g de azúcar + 100 ml de agua
- 1 rama de canela, ralladura de limón
- 6 yemas de huevo
- 2 cdas. de harina
- Canela en polvo para espolvorear

La receta del pastel de nata portugués, paso a paso
- Forre los moldes de tartaleta con el hojaldre cortado en discos finos, ajustando bien la masa hasta el borde.
- Hierva el azúcar, el agua, la canela y la ralladura hasta lograr un almíbar ligero, y retire después los aromáticos.
- Disuelva la harina en la leche fría, incorpórela al almíbar caliente sin dejar de batir, y deje espesar levemente a fuego suave.
- Fuera del fuego, añada las yemas una a una, batiendo con energía para que no cuajen en grumos.
- Reparta la crema en los moldes hasta las tres cuartas partes: crece bastante durante la cocción.
- Hornee a temperatura muy alta (240-250 °C) de 15 a 20 minutos, hasta que la superficie se manche del característico tono tostado oscuro.
Modo de cocción
Técnica: cocción breve a temperatura muy alta, que carameliza la superficie antes de que la masa se queme.
Utensilio tradicional: horno de leña de los conventos portugueses; un horno doméstico llevado al máximo reproduce bien el efecto.
Referencias: la crema debe temblar ligeramente en el centro al salir del horno y mostrar manchas oscuras aisladas, nunca un dorado uniforme.
¿Y usted?
En su opinión, ¿cuál es el mejor lugar o restaurante donde se puede disfrutar de un buen pastel de nata?